Seguimos con nuestra mini ruta turística aprovechando el transporte público, en este caso el cercanías de Málaga. En el anterior post nos relajábamos en la playa de los Álamos.

Y en este haremos una excursión con un toque gastronómico gourmet, nos bajamos en Torremolinos. Algo negativo a tener en cuenta, sorprendente en estos tiempos es que esta estación no es accesible. Por tanto si vais con un carrito o eres una persona con movilidad reducida necesitarás ayuda para subir y bajar todas esas escaleras.

Empezaremos nuestra excursión sobre las doce, para abrir apetito una mini jornada de compras. Daremos un paseo por la plaza de la Nogalera, si os apetece podéis pedir un café en sus múltiples terrazas. La cafetería biznaga lo hace muy bueno y son amables. Después nos dirigiremos a la famosa calle San Miguel. Una calle para los enamorados de las compras….¿unas bonitas gafas de sol nuevas, algo de joyería, un bolso, cosmética….?

Y con algún que otro capricho concedido comenzamos nuestra particular ruta gastronómica por Torremolinos.

Empezaremos por La ChaCha un local con historia en Torremolinos, por los que comen y por los que miran. No puedes evitar cuando pasas por la carretera quedarte mirando a la gente degustando esos riquísimos mariscos sobre todo.

Y para no ser de los que miran nuestra primera parada pediremos unas gambitas plancha, mejillones o lo que más os entre por los ojos porque todo el género está expuesto, es difícil no picar (aunque acordaros que aún quedarán algunos sitios por visitar para no llenarnos mucho) conectando con nuestro siguiente punto pararemos en La Bodega en la calle San Miguel un tapeo de “pescaito frito” puedes sentarte fuera y verás lo concurrido de la calle más céntrica mientras disfrutas de tu cerveza fresquita (para merendar volveremos a esta altura de la calle a la cafetería La Goyesca una de las más antiguas de Torremolinos pero eso será en el siguiente post) seguimos entonces a nuestro próximo punto gastronómico.

El próximo local está más lejos pero disfrutareis del paseo por eso lo ideal es no ir con mucha hambre. Haremos un poco de turismo, cruzaremos la plaza Nogalera hacia pueblo blanco y de ahí pasaremos un pasaje buscando el ascensor que baja a la playa (no muchos lo conocen por bajar siempre en coche) merecen la pena las vistas y la experiencia. El coste es 50 centimos por trayecto.

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Una vez que llegamos al paseo marítimo daremos un paseo de unos diez minutos al lado del mar, eso siempre carga las pilas. Y nos aproximamos al restaurante TiKi os va encantar el sushi de este lugar los precios son un poco más elevados aunque si vamos en grupo y compartimos no se notará tanto.

El Tiki con su mobiliario al estilo balinés te permitirá relajarte después de comer con un cóctel, una copa o un café en sus amplios sillones mientras disfrutas de la charla de sobremesa.

 Con las energías repuestas de nuestra ruta, haremos una visita turística a la Casa de los Navajas a tres o cuatro minutos andando del restaurante. La Casa de los Navajas impresiona desde fuera, un palacete de 1925 recién restaurado, solo por las preciosas fotos que os podéis hacer en su escalinata ya merece la visita…el resto os sorprenderá. Está abierto todos los días de 11 a 13 y de 18 a 20.

Sí queréis seguir el día por el bajondillo y ya cenar por allí tres recomendaciones multiculturales que os hacemos comida vietnamita en Vietnam del Sur.

Deliciosa comida danesa y de las mejores hamburguesas gourmet que os podéis imaginar en El pequeño Jardin.

Y por último para los más carnívoros no podéis iros sin probar los entrecots de La Vaca Glotona.

Para disfrutar de unos días por las tierras malagueñas, te recomendamos ir a alguno de los apartamentos en Torremolinos que encontrarás por toda la ciudad.

¡ A comer y disfrutar se ha dicho!