Sevilla ha sido testigo de acontecimientos que sin duda han marcado un antes y un después en las páginas de su singular historia. Nos trasladamos a la Exposición Iberoamericana celebrada en la capital Hispalense en el año 1.929, la cual resaltó las relaciones de hermanamiento entre los países de la Península Ibérica (España y Portugal) y América.

El legado que dicha exposición dejó queda latente en la actualidad y conforma un recorrido a través de la historia donde turistas y residentes pueden apreciar la majestuosidad de una ciudad que fue, es y será eterna.

Algunos pabellones de la Exposición (repartidos en Avenida del Cid, Prado de San Sebastián, Plaza de América, Avenida de la Rábida, Avenida de María Luisa, el paseo de las Delicias o en la Avenida de la Palmera entre otros lugares), destacando algunos de ellos como el Pabellón de Argentina, Pabellón de Chile, Pabellón de Uruguay, Pabellón de Colombia, Pabellón de Portugal, etc.

Parque de María Luisa

Es importante resaltar que gran parte de la zona ajardinada de la Exposición Iberoamericana del año 1.929 constituye el actual parque de maría Luisa, una de las zonas verdes más emblemáticas de la capital andaluza.

A lo largo del recorrido por el Parque de María Luisa, podemos apreciar diferentes bustos de conocidos literatos, como Bécquer, y numerosas fuentes y glorietas de una excelente riqueza visual e histórica. Como curiosidad, en su época de celebración, el parque se convirtió en una biblioteca al aire libre, donde existían cientos de libros donde disfrutar de obras de conocidos literatos, incluyendo dicha librería la plaza de España.

Así pues, el resultado final es el de un parque romántico por su herencia con los antiguos jardines del palacio de San Telmo, historicista y regionalista, con elementos islámicos (estanque de los lotos por ejemplo), acorde con la nueva corrientes francesas sobre parques urbanos sin perder la tradición andaluza, adquiriendo así un carácter único.

Zona museística de la Plaza de América

Museo Arqueológico

El éxito del museo, inaugurado en 1880 en otro enclave primitivamente, hizo necesario un cambio de ubicación hacia el Pabellón de Bellas Artes de la Exposición Iberoamericana de Sevilla del 29 en el año 1941, inaugurándose la colección en 1946 oficialmente con 8 salas y con obras del antiguo Museo Arqueológico Municipal de 1886.

En 1962, el edificio y las colecciones del museo fueron declaradas Monumento Histórico Artístico y a partir de ahí, se fueron ampliando las salas hasta llegar a las 27 actuales, en las cuales podemos realizar un recorrido por la Protohistoria, Prehistoria, la culturas fenicia, tartésica o romana entre otras.

Una publicación compartida de Viva el barroco (@aporpipa) el

Museo de Artes y Costumbres Populares

Se ubica en el conocido Pabellón Mudéjar de la Expo del 29 de Sevilla, concretamente en el Pabellón de las Artes de la Plaza de América, frente al Museo Arqueológico. En sus instalaciones podemos encontrar una perfecta muestra de la riqueza etnográfica de la zona donde se ubica, albergando el edifico un estilo arquitectónico regionalista, el cual constituye una sección del conocido Mueso de Bellas Artes.

A lo largo del recorrido por sus instalaciones podemos apreciar una zona para exposiciones temporales (sala central) y otras de exposiciones permanentes, destacando la colección Díaz Velázquez. Utensilios domésticos, oficios artesanales, herramientas de defensa, biblioteca y otros elementos dinamizadores de la cultura etnográfica y etnológica de nuestra tierra muestran al visitante tan importante legado.

Una publicación compartida de Olga (@mystery_lab) el

Plaza de España

Nos encontramos ante una las joyas arquitectónicas cumbre de Aníbal González en la Exposición, cuyo proyecto inicial fue una plaza para espectáculos al aire libre, sufriendo varias modificaciones posteriormente.

Diseñada con una planta semielíptica, alberga un recubrimiento de cerámica típica sevillana, dividida en sectores por provincias españolas, añadiéndose escudos y emblemas de todas las mismas. Como complemento, la plaza se enmarca sobre un pequeño río, cruzados por varios puentes también de cerámica, los cuales representan los antiguos reinos de España (Castilla, León, Aragón y Navarra).

Sin duda, es digna de admirar la fuente ubicada en la zona central, la cual fue diseñada por Vicente Traver, siendo los usos del edificio de variada tipología, destacando una Escuela de Arte y Oficios, pabellones de Industria y Agricultura o como Palacio de actos y fiestas, sin olvidarnos de la sede de la Capitanía General y del Gobierno Civil español.