Viajar en familia es uno de los mejores regalos que puedes hacer a tus hijos. Compartir experiencias juntos os ofrece la oportunidad de aprender y conectar. Torremolinos es un destino perfecto porque da cabida a tantas actividades en familia que con una planificación mínima la diversión está asegurada.

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Esta localidad malagueña ofrece experiencias en familia a través de una serie de actividades específicas y eventos programados durante todo el año, recursos turísticos que fomentan la naturaleza y bienestar en familia, gastronomía para los paladares más exigentes y una oferta hotelera adaptada a las necesidades de este segmento.

Naturaleza y Bienestar


Aprender el respeto por la naturaleza es mejor si se hace en primera persona. Convivir con ella, disfrutar de cada elemento, es posible en el Parque de la Batería, el Paseo Marítimo de la Carihuela, el Jardín Botánico Molino del Inca o la ruta por el sendero que lleva al Mirador de la Cañada del Lobo, entre otros.

El Parque de la Batería no es uno más, es un gran pulmón verde donde el tiempo transcurre a otro ritmo. El ritmo de los niños. Está dividido en distintas áreas por agradables senderos rodeados de jardines que conectan unas con otras, adaptados a bicicletas y aficionados al running. Pasear por ellos y descubrir los distintos espacios es un imprescindible en vuestra visita.

En el centro del parque encontramos el lago, como extraído del pasaje de un cuento. Podéis surcar el agua cristalina de sus 9000 m2 en pequeñas barcas que, con un precio simbólico, bien merece una experiencia en familia.

 


La zona de juegos, la favorita de los niños, alberga auténticos retos que poco tienen que ver con la apariencia clásica de toboganes y columpios. Además, un detalle muy valorado por los visitantes es que el conjunto dispone de una parte adaptada a la primera infancia y otra para niños mayores.

¿Sabes lo que es un árbol de chupetes? El parque de Torremolinos tiene uno de los pocos que existen en el mundo. Es el árbol donde los bebés cuelgan su chupete como rito de despedida a esa etapa.

 

Pero aún hay más. Y es que el Parque de la Batería, situado en una colina, alberga historia. Su posición le permitía controlar el tráfico marítimo para poder defenderse de los ataques y durante la Guerra Civil fue fortificado, por lo que podéis descubrir búnkeres, túneles y baterías de artillería. ¡De ahí viene su nombre! Contemplar las vistas al mar desde la Torre Mirador pondrá el broche final a la visita.

Si os gustan las zonas verdes, seguro que gozaréis con una visita muy especial: el Jardín Botánico Molino del Inca.

Poco conocido para sus características espectaculares. Aunque se puede acceder caminando, hay quien dice que es el secreto mejor guardado de Torremolinos, un tesoro. Esta cualidad lo hace especialmente agradable para las familias que disfrutan de la tranquilidad.

Pasear entre su vegetación, conocer las distintas especies, transportarse por unos instantes al lejano oriente recorriendo el jardín japonés, descubrir las aves exóticas, el nacimiento de sus manantiales – La Cueva, El Inca y el Albercón del Rey – y el antiguo molino hidráulico harinero son sólo algunas de las opciones que el lugar ofrece.

Ideal para encontrar el fresco durante el cálido verano, el Jardín Botánico Molino del Inca es el espacio perfecto para desconectar del ajetreo de la ciudad y poder valorar los momentos juntos en una atmósfera casi mágica.

 

El sonido del agua recorriendo cascadas, fuentes y riachuelos guiará vuestro recorrido hasta el antiguo molino hidráulico que da nombre al parque y que en el siglo XVIII se usaba para obtener harina. Los pequeños podrán conocer las maquetas de los molinos expuestos.

Seguimos con el agua, esta vez la que baña las playas de Torremolinos, que será parte del escenario que encontraréis en el Paseo Marítimo de la Carihuela. Asimismo si os adentráis en el barrio marinero encontraréis algunas casas tradicionales que guardan esa esencia tan entrañable. En este barrio podréis degustar el famoso “espeto”, símbolo de la Costa del Sol.

Si os gusta la magia que desprende lo tradicional, además de las casas, tenéis que echar un vistazo a las jábegas, embarcaciones que se remontan a las actividades de pesca de los fenicios y que se mantienen hoy día en las aguas de Torremolinos. Aunque con una pequeña diferencia, ahora se les da un uso deportivo, como barcas de remo.

El monumento natural del Morro, visible desde cualquier lugar de la costa de Torremolinos, merece unos instantes para disfrutar del espectáculo que ofrecen las olas al romper en sus rocas. Recuerda que una vez lo traspaséis, habréis llegado al Paseo Marítimo del Bajondillo, nuestra Senda Litoral, junto a la playa del mismo nombre donde las puestas de sol con la ciudad de fondo son simplemente espectaculares. El momento perfecto para detenerse en el aquí y el ahora, de valorar el tiempo en familia.

 

Lo bueno de la playa de Torremolinos es su versatilidad: apta para los amantes del sol que disfrutan de la combinación de agua, sol y arena; y para quienes aprovechan cualquier oportunidad para practicar deporte. Si sois de estos últimos, tenéis una amplia oferta de actividades para realizar: alquiler de paddle-surf, bananas acuáticas, hidropedales, buceo, kayak, paseos en bici, trikkes, segway… Podéis elegir entre un amplio abanico, lo difícil es decantarse por una sola opción.

 


Los 325 días de sol al año de los que goza Torremolinos hace que en cualquier época podáis disfrutar las rutas a caballo que se adaptan a las características de cada familia, las rutas cicloturísticas o las incursiones a la entrada del sendero que lleva al Mirador de la Cañada del Lobo.

Si sois un equipo aventurero con experiencia en senderismo, las vistas desde la parte superior de dicho mirador, considerado uno de los mejores de la Costa del Sol, son espectaculares. Si no, siempre podéis hacer el tramo de la Gran Senda de Málaga que recorre las cretas de nuestros montes con vistas al Valle del Guadalhorce y la Bahía de Málaga. Sea como sea, este tipo de experiencias siempre son enriquecedoras para conocer más de cerca las especies vegetales y fauna características del lugar. En este caso predominan distintas especies de pinos y encinas e incluso palmito y mejorana. En cuanto a los animales, no es raro encontrar algún águila calzada o gavilán dandoos la bienvenida a la ruta.

 

Gracias a los desniveles del terreno Torremolinos es un balcón al mar que nos permite disfrutar de múltiples miradores en los que no puedes dejar pasar la oportunidad de capturar algunas fotos. El primero es el de la Cañada del Lobo, que acabamos de citar. También hemos hablado del segundo, la Torre Mirador del Parque de la Batería. El tercero es el Mirador de la Plaza Cantabria, con vistas a la Carihuela, y el cuarto el Mirador de la Plaza del Panorama, con vistas a la Playa del Bajondillo, situado en el centro urbano con acceso a la playa por ascensor o por escaleras, es una experiencia bonita en la que descubrir, una vez más, que tan importante como el destino, es disfrutar del camino.

Como ves, el bienestar que te ofrece la combinación de actividad física en la naturaleza se multiplica cuando se hace en familia.

El centro urbano


Ya te lo advertíamos al principio, Torremolinos tiene una gran ventaja: tú no tienes que hacer planes cerrados, la localidad malagueña plantea tantas opciones que solo tienes que improvisar. Y si ya has tenido suficiente naturaleza, el centro urbano con base en la Plaza Costa del Sol y la Calle San Migueles lo que estabas buscando. Son dos áreas concurridas en las que solo tenéis que dejaos llevar con el resto de turistas y autóctonos en una atmósfera de armonía. Incluso se podría hablar de sincronía. Porque su ambiente cálido y distendido hace que el tránsito de personas fluya.

Observar cómo se mezclan comercios de distinta índole, cadenas conocidas con negocios locales, restaurantes y pastelerías, tiendas de souvenirs… es todo un espectáculo. Pasear por la Calle San Miguel hacia la Playa del Bajondillo mientras os hacéis con un recuerdo de vuestras vacaciones en Torremolinos: el plan perfecto para una tarde de vacaciones en familia.

 


Muy cerquita de allí encontraréis la antigua torre de defensa que forma parte del Reino de Granada, también conocida como “Torre de los Molinos” o Torre Pimentel, construida entre los siglos XIII y XV. A su alrededor se ubican varios de los principales molinos que aprovechaban el salto del agua encauzada desde los manantiales situados a pie de monte. ¡¿A que ahora no te cabe duda de dónde viene el nombre de la localidad?!

Gastronomía

Torremolinos en familia
Si tanta actividad os ha dado hambre, os merecéis un premio en forma de espeto. Porque a estas alturas ya habrás oído que los mejores están en la Costa del Sol.

Un tour en busca del espeto más rico de Torremolinos es una actividad a la que se apunta más de una familia. Al espectáculo culinario se une el visual: ¡Descubrir como se prepara el espeto perfecto!

Llevad vuestros cuadernos de bitácoras y ¡qué empiecen las apuestas! Pero no olvidéis incluir en las puntuaciones el pescaito frito, tan típico como exquisito. La localidad cuenta con más de trescientos restaurantes que conforman una oferta gastronómica que recorre los sabores tradicionales, locales e internacionales.

Además, durante el año se van celebrando acontecimientos de índole gastronómica: Ruta de la Tapa, Food Trucks Festival, sabores del mundo en el Día Internacional del Residente Extranjero y el Festival de las Culturas, St. Patrick’s Day y otros certámenes culinarios.  Puedes mantenerte al tanto de todo en la agenda de eventos de Torremolinos.

No en todos los sitios se puede disfrutar de un desayuno al sol como en Torremolinos. ¿Qué niño se resiste a una merienda dulce en cualquier pastelería de la localidad? Las manos experimentadas de los artesanos confiteros hará que fantaséeis con la idea de vivir allí. La localidad posee una gran variedad de pastelerías, obradores artesanos, panaderías tradicionales y cafeterías especializadas.

Si lo que os apetece es un piscolabis o unas tapas creativas para llevar a la orilla de la playa son opciones perfectas para un plan improvisado.

Arquitectura e Historia


Dice Norman Foster que “Todo es diseño, y la calidad del diseño afecta la calidad de nuestras vidas”. Siguiendo su premisa, lo que encontrarás en Torremolinos es una calidad extraordinaria de vacaciones. ¿Por qué? Porque, tiene muchos parajes, rinconcitos, plazas y fuentes que la hacen una localidad entrañable y acogedora, llena de historia. La hospitalidad y buen carácter de su gente mucho tiene que ver en ese aura que desprende.

Y es que, Torremolinos pionero del turismo donde estrellas de la altura de Ava Gardner, Orson Wells, la emperatriz Soraya o Anthony Quinn se enamoraron del municipio malagueño hace más de medio siglo.

No os podéis perder la escultura Mujeres corriendo por la playa, en la Plaza de las Comunidades Autónomas, en homenaje a Picasso y a las playas de Torremolinos; o El nacimiento de Eva, de Elena Laverón, situada en la concurrida Plaza de la Nogalera.

Asimismo en el Paseo Marítimo de la Carihuela se erige el “Monumento al Pescador” de Aurelio Teno, en homenaje a los pescadores de La Carihuela. Otras dos figuras identificativas de Torremolinos tienen también su representación artística como son el “Monumento al Turista” y “El pez espada”, en honor al Hotel que lleva su nombre, hito de la “Arquitectura del Relax” que albergó a las grandes celebrities de mediados del s.XX.

 

En la Plaza de la Unión Europea, un toro blanco representa el amor protagonizado por Zeus y Europa en el mito griego. También el Monumento a los Abuelos en la plaza de Santa Ana y San Joaquín les hace un merecido homenaje.

Torremolinos no fue siempre un municipio independiente, durante mucho tiempo formó parte de Málaga. En la Plaza de la Independencia encontraréis un obelisco en homenaje a la segregación del pueblo en 1988.

Las fuentes también son un ornamento común de la urbanística. Siempre es agradable encontrar agua decorando el entorno. Y cobra más sentido aún si tenemos en cuenta que el topónimo de la localidad se debe, en parte, a los molinos situados a lo largo del agua encauzada.

Algunas de estas fuentes son la de la Caracola, las Tres Gracias, los Delfines, los Caballos o la de la Plaza de Andalucía.

Toda una obra de arte arquitectónica que forma parte de la historia de Torremolinos es la Casa de los Navajas. Palacete de estilo neomudéjar construido en 1925 y en el que se ha hecho una intensa labor de restauración en estos últimos años. Inconfundiblemente lo encontraréis frente al acantilado de la playa del Bajondillo. No resistiréis la tentación de sacar fotos en este precioso enclave con vistas panorámicas que además, a lo largo del año, acoge exposiciones, recepciones oficiales, bodas civiles y conciertos.

 

Otro lugar al que podéis acercaos para conocer la historia de Torremolinos es el Centro Cultural Pablo Picasso, considerado Bién de Interés Cultural que da cabida a talleres creativos, cafés literarios, exposiciones, teatro, cine, etc. Los más pequeños también tienen su agenda cultural que incluye cuentacuentos, teatros infantiles y otros espectáculos orientados a su diversión.

Siguiendo con la temática cultural, poetas y escritores se han enamorado de Torremolinos dejando escrita sus experiencias, como ejemplo, el libro “Hijos de Torremolinos” del estadounidense James A. Michener de 1971, se convirtió en best seller y fue traducido a más de cincuenta idiomas.

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Foto principal: @cristina__gj de andaluciamola.com

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